Un capricho en la ciudad
Una casa de finales de los 50 para un joven matrimonio nacido algunas décadas después. Techos altos y dibujados y suelos de madera bien labrados condicionan espacios que sin duda hay que respetar. Un capricho de proyecto, de obra y de resultado final. Como puntos de inicio abrir los espacios generando amplitud, conectar las fachadas permitiendo el paso de la luz y ensanchar la mirada. Integrar la esencia antigua de la casa potenciándola a través de elementos modernos y discretos. Y...